Sólo cerrando las puertas detrás de uno se abren ventanas hacia el porvenir.

Françoise Sagan

16.5.09

Abusó de su propia hija. La trama de complicidades

En Mendoza, un lugar de sueños y maravillas, tuvo lugar el más horrendos de los crímenes.
Un hombre abusó sexualmente de su hija, durante 20 años, amenazando a toda su familia si lo denunciaban. Durante ese período nacieron 7 hijos-nietos. Abajo, reproduzco los detalles del caso, que de tan resonante muchos conocen a esta altura.
Al conocerla, me surgieron muchas cuestiones. Entre ellas, me pregunto,
  • Cómo no lograron detenerlo ya hace años?
  • Cómo la familia, pudo vivbir bajo el miedo durante 2 décadas, y ninguno hablar?
  • Cómo logró la vista gorda, de médicos, enfermeras, asistentes sociles, vecinos, conocidos de la familia, compañeros de trabajo, de escuela, etc?


Por los especialistas que hablaron sobre tremenda sitación, entendí que el autor del hecho, Armando bruno, es no es psicologicamente normal, pero no es tampoco un demente, ininputable, que no conoce la magnitud de sus actos.

  • Cómo toda una sociedad fue miope o engañada sobre lo que ocurría en esa casa, poblada de vecinos, proovedores, seguridad, etc.?

Creo que el suceso de Austria, generará un efecto cascada y nuevos casos verán la luz, necesitamos el mensaje rotundo de la justicia, para las otras víctimas que no conocemos, que se animen a denunciar sus casos, Si éste monstruo de Mendoza, no recibe un castigo ejemplar, estaremos siendo complices de otros casos que no salen a la luz. es necesario que otras familias, sientan que pueden confiar su drama y detener los abusos. Por favor, de la sociedad toda depende. No dejemos solas a las víctimas
Reproduccion de la noticia: Agence France Presse BUENOS AIRES

Los vecinos del barrio de clase media que habitaba el ''Monstruo de Mendoza'', acusado de violaciones incestuosas, conocían la relación que mantenía con su hija, de la que nacieron siete hijos-nietos, pero nunca la denunciaron, dijo ayer un testigo de la causa a la prensa.

''En el barrio sabían, todo el mundo sabe, pero nadie dijo nada'' sobre el comportamiento de Armando Lucero, de 67 años, quien abusó sexualmente de una de sus hijas desde que tenía 8 años y con quien tuvo siete vástagos, afirmó Ariel Bueno, ex vecino de la familia entre el 2001 y el 2003, al diario Página 12.

Bueno, un ex policía que trabaja en una agencia de seguridad privada, reveló en su declaración ante el fiscal una trama de complicidades, que incluye a la esposa de Lucero y a los vecinos del barrio Sección Cuarta de Mendoza, de clase media.

En el 2002, Bueno había denunciado a Lucero ante la justicia por sospechar que abusaba de su hija pero la causa no prosperó, a pesar de que una asistente social visitó la humilde casa, donde el acusado vivía con su cónyugue de 60 años, su hija de 35, los siete hijos-nietos con edades entre 2 y 19, y su suegra de 84 años. 'Al otro día, el hombre [Lucero] salió enloquecido a la vereda, hablando bien fuerte para que se escuchara, dijo: `Que yo no me entere quién fue [quien hizo la denuncia] porque lo voy a cagar a tiros [matar]' '', relató Bueno.

El ex policía contó que en una ocasión preguntó a un vecino sobre los niños de esa casa y obtuvo como respuesta: ``lo que pasa que el abuelo no es el abuelo, es el papá''.

'Ahí empecé a preguntar más y todos lo sabían. Dicen el `monstruo', pero ellos [también son] monstruos también son ellos porque podrían haber hecho algo'', agregó sobre el caso que tiene puntos de contacto con el del austríaco Josef Fritzl.

Fritzl, conocido como ''El monstruo de Amstetten'', de 73 años, tuvo siete hijos-nietos con su hija, secuestrada 24 años en un sótano.

Bueno describió a Lucero como ''un hombre que sabía relacionarse, podía entablar conversación con cualquiera y pasaba mucho tiempo en la puerta de su casa limpiando su auto'', de manera de controlar a quienes ingresaban o salían.

Lucero permanece detenido en una cárcel de máxima seguridad sin contacto con otros reclusos, bajo el cargo de ``abuso sexual agravado por el vínculo, con acceso carnal, de manera reiterada''

4.5.09

Soy una mujer maltratada, ¿cómo sigue mi vida?


Nos tratamos bien a nosotras mismas?
Tratamos siempre el tema de la mujer maltratada, sin embargo son pocas las menciones que hemos hecho respecto a que actitud es la mejor, para aquellas que fuimos protagonistas del maltrato.
he aqui algunas reflexiones que viene bien para reflexionar sobre nuestra propia conducta una vez pasada la etapa de reacción ante el o los maltratadores.

El trato con una misma

Muy a menudo nos tratamos en el presente como nos trataron en el pasado. Y si fuimos abusadas y descuidadas ayer, no nos cuidamos hoy.

La autoayuda significa cambiar esta dinámica: aprender a cuidarnos a nosotras mismas, a respetar nuestros sentimientos y limites personales, aprender a decir NO. Es aprender a ser responsables de nosotras mismas.

• Escuchando a su cuerpo y sintiendo los límites que el cuerpo le presenta con claridad.

• Permitiéndose sentir miedo, estar enojada, expresar rabia y tristeza. Ante estos sentimientos, puede preguntarse si puede hacer algo para sentirse mejor, algo que antes no se había permitido. También puede aprender a decirle a otras mujeres algo que las ayude a sentirse mejor y a salir de sus problemas.

• Tratando de reconocer cada uno de sus sentimientos y evitando desvalorizar los sentimientos de las demás.

• Sintiendo suyos sus propios sentimientos y también sus propias opiniones. Esto significa que aprende a expresarse sobre sí misma y no sobre las demás evitando las generalizaciones.

• Hablando sobre sus distorsiones internas, sobre lo que le irrita o molesta, sobre todos los sentimientos que le parecen negativos o extraños, entendiendo que ya no tiene que “aguantar” nada.

• Sintiéndose bien, aun cuando no cumpla con el ideal de establecer límites o si decidiera ocultar sus propios sentimientos.

8.3.09


Video de la ceremonia de premiacion de la Berlinale 2009.
"La teta asustada" de Claudia Llosa se lleva el Oso de Oro


(La teta asustada es llamada a una enfermedad que se trasmite por la leche materna de las mujeres que fueron violadas o maltratadas durante la guerra del terrorismo en el Perú. )


La teta y la violencia contra la mujer

El éxito obtenido por la directora Claudia Llosa con La teta asustada en el prestigioso Festival de Berlín ha conmovido y emocionado a todos los que amamos el cine y el arte.


No cabe duda de que estamos, además de ante una obra de arte, ante la expresión valiente de una realidad desgarradora a la cual la sociedad y el Estado no han prestado la atención y la justicia que exige.

Se trata de la violencia contra la mujer, en particular aquella que se produjo en el conflicto armado interno de 1980 a 1995, en el cual innumerables mujeres y niñas sufrieron terribles agresiones y, sobre todo, la peor de las afrentas: la violación sexual, cometida tanto por los terroristas como, lo que es aún más inadmisible, por efectivos de las FFAA.

Actualmente, solo en las fiscalías de Ayacucho, hay los casos de 42 mujeres violadas, que se atrevieron a romper el temor y la vergüenza que impiden a muchísimas otras denunciar el crimen del que fueron víctimas. Y no hay justicia para ellas.

En Huancavelica, en las localidades de Manta y Vilca, decenas de mujeres fueron violadas por los efectivos de la base militar que allí se estableció. Siete de aquellas mujeres valerosamente dieron el paso de denunciar a sus agresores, identificando plenamente a nueve militares, pero ellas también esperan justicia. La Defensoría ha documentado decenas de casos, que han sido acogidos por el Relator Especial de la ONU sobre violencia contra la mujer, pero no por las autoridades peruanas.

A esas mujeres, generalmente pobres, monolingües en quechua, sin escolaridad ni ciudadanía reconocida y respetada, que esperan justicia sin que el Estado ni la sociedad se preocupen por ellas como deberían; a todas esas mujeres, una de las cuales fue la propia abuela de la bella actriz huantina Magaly Solier –ella misma viviendo a salto de mata cuando era niña– a esas mujeres a las que debemos, culpablemente, la justicia y el afecto que se les niega, esta película da voz y presencia universal y hace, por fin, visibles su drama y su exigencia, de los que no queremos darnos por enterados.

Tomado de la versiòn impresa del diario La Repùblica Perù Ver texto completo de Ronald Gamarra
http://www.larepublica.pe/archive/all/larepublica/2009/02/20/18/node/175316/total/1634/pagina


2.3.09

Premio Oscar

Blogoscar



Gracias por el reconocimiento!!!!

Gracias Alex!!!!

13.11.08

Un fallo a que premia a un abusador

y viola la razón

La serenidad de Traslasierra, una región de Córdoba dueña de un ritmo aquietado de belleza y silencio, se ha sacudido para mal.

Anteayer un destacado vecino de esa región, precisamente de San Javier, dueño de un aserradero y "hombre fuerte" en la comarca fue condenado a ocho años de prisión por haber abusado durante una década de una chiquita. Elizabeth "Eli" Díaz, hija de una de las mucamas de Benavídez, trabajaba en tareas domésticas en la casa del violador desde que era una nena.

Cuando "Eli" tenía nueve años el empresario empezó a aprovechar su poder sobre la familia y el estado de indefensión de la nena para iniciar los ultrajes. Estos sólo terminaron con la muerte: embarazada del abusador, a los 18 años la chica mató a golpes al bebé producto del escarnio. Sólo en la prisión, acusada de homicidio calificado por el vínculo, "Eli" se vio libre, al fin, del acoso. Y a pesar de que pidieron perpetua para ella, un tribunal la absolvió, entendiendo que había actuado "en estado crepuscular de emoción violenta".

Pero al ventilarse todo en el juicio, Benavídez fue detenido y procesado por las reiteradas violaciones. Aún no se conocen los fundamentos del tribunal que lo juzgó y lo benefició con la escueta pena que pidió el fiscal Novillo Corvalán -la querella había solicitado 20 años de prisión-. El defensor del violador de la nena -un abogado que también patrocina a Carlos Menem en el juicio por la voladura del arsenal militar de Río Tercero- trató de explicar lo inexplicable: el tribunal consideró que "Eli" "consentía los encuentros sexuales".

¿Puede una nena de 9 años "consentir" tener relaciones con un hombre de 50? ¿Y una adolescente de 14, 15 o 16? ¿Y una chica de 17, que ha sido violada desde los 9? Es difícil vislumbrar una luz de razonamiento en semejante noche de irracionalidad. Pero quizá el tribunal haya encontrado milagrosos argumentos para perpetrar su veredicto.

La joven es pobre -al fin y al cabo, una "chinita" (remember María Soledad Morales) siempre trabajó de mucama-; su atormentador, rico. Eso siempre explica demasiado en la Argentina en general, y en la Argentina profunda, mucho más.

Hoy "Eli" tiene 20 años y Benavídez, 61. Las pesadillas de la chica -según confesó en un reportaje con Clarín- están pobladas del "aliento a hombre viejo, del olor a hombre" y sueña ser madre "alguna vez, pero sin marido".

Las pesadillas de la joven seguramente ya no tendrán fin: gracias a un fallido fallo, en muy pocos años el monstruo volverá a la libertad.

(Publicado en la columna Disparador de Clarín el 12 de noviembre del 2008)